La historia del Chaparral 1

Para contar la historia del primer Chaparral tenemos que hablar antes de Jim Hall, ese piloto americano que ha pasado a la historia por sus locas creaciones aerodinámicas. Comenzó a competir con el coche de su hermano cuando era muy joven. Sus logros -y una familia con mucho dinero- le llevaron a competir con coches cada vez mejores, logrando, por ejemplo, un segundo puesto en las 12 horas de Sebring de 1955 con un Ferrari 750 Monza. Hall competía a la vez que se graduaba en ingeniería. El titulo le sirvió para mejorar los coches que compraba, lo que acabó llamando la atención de otros dos personajes locos del automovilismo, Dick Troutman y Tom Barnes, autores del exitoso Scarab Roadster, quienes por entonces buscaban un nuevo inversor para sus nuevos proyectos. Impresionado por este Sports Car, Hall comenzó a trabajar junto a ellos y fabricó un circuito de pruebas en Texas. En este punto conoció también al piloto e inversionista Hap Sharp, quien ayudó a financiar la fabricación del circuito y que a la postre se convertiría en compañero de batallas.

Troutman, Barnes y Hall comenzaron a desarrollar el primer coche en conjunto. Los primeros aprovecharon su experiencia con el Scarab, mientras que Hall puso en práctica sus estudios. El nuevo coche era más pequeño y estrecho que el Scarab, por lo que era más ligero. Algo de lo que pecaba el Scarab, que era muy robusto y fiable, pero mucho mas pesado que sus rivales europeos. El chasis lo formaba una estructura tubular de acero suspendida por una suspensión formada por una geometría de triángulos y brazos oscilantes.

El motor, colocado en posición delantera, era de origen Chevrolet y lo formaban un bloque V8 y culata en cabeza de acero fundido. Era una configuración que ya había sido probada en carreras, por lo que se sabía fiable. Aun así, se aumentó la cilindrada y pasó de las 283 pulgadas cúbicas del motor Corvette a 318. También se montó una admisión de aire formada por un carburador triple Stromberg, aunque se cambió unas carreras después por una séxtuple. Con ello, la potencia se veía aumentada hasta los 300 CV, que era enviada al eje trasero a través de una caja de cambios de cuatro velocidades. Para frenar los 670 kilogramos perfectamente repartidos entre el eje delantero y trasero se montaron unos discos de freno.

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Para la carrocería se basaron en la del Scarab Roadster. Y, por último, faltaba el nombre, de la que hay dos versiones. Hay quien dice que el nombre se tomó de juntar la pronunciación del apellido de Sharp y Hall, pero también hay quien dice que se tomó como nombre el ave autóctona de la zona, el Chaparral, que además forma parte del logotipo de la nueva empresa que formalizaron.

Con el primer chasis ya construido, del que se dio a conocer como Chaparral 1, Jim Hall debutó en la prueba de Laguna Seca del campeonato SCCA National Sports Car Championship de 1961. El coche se mostró rápido y fiable y Hall consiguió terminar la carrera en 2ª posición, por detrás de un Maserati Tipo 61 Birdcage.

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Tras aquella carrera se fabricó un segundo chasis, esta vez con un morro más afilado y con una mayor distancia entre ejes. En total, se fabricaron cuatro coches completos de los que algunos fueron vendidos a pilotos y equipos interesados.

La primera victoria, aunque de categoría, llegó con las 12 horas de Sebring, una prueba con renombre en la que participaban fabricantes de todo el mundo. El Chaparral 1 de Hap Sharp y Ronnie Hissom terminó décimo absoluto.

A lo largo de aquel año se consiguieron anotar dos nuevas victorias, ambas en el trazado de Road America, pero, aunque los Chaparral 1 siempre luchaban por las primeras posiciones, los fallos mecánicos acababan empañando las jornadas de fin de semana.

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El principal de los fallos mecánicos era el sobrecalentamiento de frenos, derivado de su mala disposición dentro de la carrocería. La dificultad de enfriarlos a menudo pasaba mala factura.

Para 1963, Jim Hall contó con un programa completo para el equipo BRP -British Racing Partnership- en el campeonato de Formula 1 con un Lotus 24. También se apuntó de nuevo a las 12 horas de Sebring donde, junto con su compañero incondicional, Hap Sharp, no logró terminar la carrera.

El motor delantero parecía no tener futuro. En la Formula 1 ya se había dejado de usar esta configuración desde hacía unas cuantas temporadas, y la misma tendencia parecían estar adoptando los Sports Cars de las carreras de resistencia y de coches deportivos. Con esto en mente, Jim Hall comenzó el desarrollo del que sería conocido como el Chaparral 2A, su primer coche de diseño propio. Un modelo que además adaptaba grandes innovaciones aerodinámicas.

El Chaparral 1 continuó pisando los circuitos gracias a los equipos privados, que no desestimaron el coche hasta 1966. Y es que, pese a la colocación del motor y a los problemas de sobrecalentamiento, el primer Chaparral fue capaz de seguir dando alguna alegría en forma de victoria o podio a sus pilotos.

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