Rebellion Racing abandona la resistencia

A tenor de los últimos cambios anunciados en el WEC parecía que el campeonato se animaba y se comenzaba a poner interesante la cosa. Después de haberse quedado prácticamente huérfano de marcas oficiales, llegaba un nuevo reglamento. Algunos fabricantes confirmaban su entrada con hypercars y otros se interesaban por prototipos híbridos que pudiesen participar también en el IMSA. La mejora del espectáculo para las próximas temporadas estaba prácticamente asegurada. Pero cuando parecía que todo eran buenas noticias, ¡Rebellion va y lo deja! Mazazo en toda regla para el WEC que pierde al equipo privado más potente de la parrilla.  

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A parte del propio campeonato, el principal damnificado en todo esto es Peugeot. La marca del león se había asociado a Rebellion con el fin de desarrollar un nuevo hypercar de cara a 2022. Pese a la salida de Oreca del proyecto, la cosa pintaba muy bien. Suponía la vuelta de Peugeot a la competición con mayúsculas y a todos nos hacía salivar recordando las victorias del Peugeot 905 en Le Mans. No tanto las del 908, que no era gasolina, su chasis no estaba desarrollado por una empresa aeronáutica y no llevaba motor F1 de cuando los pilotos aún no se depilaban el pecho y las ingles. ¿Y que ha dicho la marca francesa a todo esto? Pues que siguen, naturalmente. De todas formas habrá que ver cómo afecta a su proyecto y si sacan la chequera para fichar a los ingenieros de Rebellion a golpe de talonario.

Pero la marca de relojes suizos no solo deja la resistencia, sino que se desvincula de cualquier proyecto deportivo. Sin dar explicaciones que puedan pensar en un cambio radical de su estrategia de márketing o posibles problemas financieros, la decisión es difícilmente entendible. Después de más de 10 años en la competición, Rebellion Racing se encontraba en un estupendo momento. Hay que recordar que, en el complicado ecosistema del WEC, para un equipo privado es muy difícil llegar a ganar en la categoría reina de LMP1 ya que no llevan hibridaciones. Rebellion, de largo, es el más fuerte de los privados.  Evidentemente el título en el WEC es pura entelequia con Toyota de por medio (y sin roturas, quiero decir), pero estaban en posición de conseguir segundos puestos y venían de conquistar la carrera de Shanghái con el Rebellion R13 a los mandos de Mano Menezes, Norman Nato y Bruno Senna. Hace tan solo dos o tres años, cuando había más equipos oficiales en el WEC, esto hubiese sido absolutamente impensable. Además, este mismo año habían apostado, inclusive, por el Dakar, con el buggy de Romain Dumas.

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En un comunicado oficial, el propio presidente de Rebellion Corporation declaraba lo siguiente:

“El Motorsport ha sido un gran recurso para Rebellion. Los circuitos han sido unos escenarios excepcionales y una lanzadera importante para nuestra marca con una amplia audiencia. El retorno de la inversión de estas actividades deportivas han sido más que satisfactorias. Nos damos tiempo para redefinir los contornos de nuestro negocio, pero los efectos de esta decisión serán inmediatos para el departamento de carreras tan pronto acabe la temporada del WEC. No son decisiones fáciles de tomar y estamos tristes de no poder llegar a nuestros compromisos pasados para los años que están por venir”.

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Es inevitable hacer una pequeña reflexión sobre lo que significa este hecho para la nueva categoría de hypercars. La posibilidad de la adopción por parte del ACO y del IMSA de una categoría conjunta, la LMDh, pone en tela de juicio la supremacía y el tirón mediático de los hypercars. Hay varios fabricantes verdaderamente interesados en esta unión y ha supuesto una pretensión desde hace ya bastantes años por parte del ACO. Si todo llega a buen puerto, ¿Qué sentido para las marcas tienen los hypercars? Sería difícilmente justificable su inversión si la capitalización de la misma ya la puedes hacer por encima, en forma de LMDh, o por debajo en forma de GT. Ya veremos que pasa en los próximos meses, quizás el proyecto de unificar reglamentos se va al traste y los hypercars vuelven a ser los gallos del gallinero. O, quizás, Rebellion ha tomado la decisión adecuada…

Lo cierto es que, pese al esperanzador proyecto para la nueva temporada, ya ha aparecido el primero borrón con la salida del mejor equipo privado del tablero de juego. Esperemos que la tendencia de aquí a 2021 sean equipos que se sumen y no bajas imprevistas.

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