SSC Tuatara

SSC Tuatara: 1.775 CV y 483 km/h destinados a batir records

PUBLICIDAD

¿Cansado de tardar mucho en ir a comprar el pan? ¿Demasiado lento tu desplazamiento del gimnasio a casa? ¿Cuando quedas con alguien llegas siempre un par de segundos tarde? Amigo, no desesperes, SSC tiene la solución a tus problemas. Porque con su nuevo Tuatara 2020 y sus estratosfericamente desmesurados 1.775 cv podrás alcanzar la terriblemente inútil velocidad punta de 483 km/h. Estás de enhorabuena, tu baguette no llegará nunca más fría a casa, tus calcetines sudados no volverán a apestar tu deportivo y tus amigos no tendrán tiempo de dar un like de más en la cuenta oficial de la Fórmula E. Olvídate de Hennessey, olvídate de Koenigsegg, la respuesta es SSC.

Hace más de una década, el Ultimate Aero TT, tras pasar por encima del Bugatti Veyron como coche más rápido del mundo entre 2007 y 2010 (con su récord Guinness y todo), parece que no fue lo suficientemente bueno para los chicos de SSC North America. A si que, después de casi 10 años de desarrollo, traen nuevamente al mercado una bestia capaz de romper todos los records (y con la que fardar si eres el Emir de algún chiringuito con mucho petroleo y dinero, claro). Solo 100 unidades en venta al nada exagerado precio de 1´3 millones de euros.

image

El corazón de este superdeportivo es un V8 de 5.9 litros de pura testosterona americana amenizados, eso sí, por un biturbo. Desarrollado en colaboración con Nelson Racing Engines (que han hecho cosas tan chachis como un RX7 de 1.650 cv o un Mosler de 1.850 cv), cuando los turbos se ponen a soplar como si se quemasen la lengua, el motor es capaz de entregar 1.369 cv con gasolina de 91 (a mi con esto ya me valía) y 1.775 cv con gasolina E85. Gracias a un admisión forzada del tamaño de USS Nimitz, el consumo del Tuatara debe ser similar a… eso, al USS Nimitz.

image
image

Pero para que un coche corra, y mucho, no todo es cuestión de un motor superlativo con infinitos cv. Se han cuidado detalles como el peso y la aerodinámica. Una estructura en monocasco de fibra de carbono ha eliminado cualquier gramo innecesario gracias al diseño de Jason Castriota (autor del Ferrari 599 y el Maserati GranTurismo). El coeficiente aerodinámico ha quedado rebajado a, tan solo, 0´279, algo absolutamente imprescindible si se quieren conseguir puntas desorbitadas que rocen los 500 km/h.

Pero cuando tienes la misma cantidad de par que un carguero norcoreano, toda esa potencia es necesario transmitirla a las ruedas sin que se desintegre nada por el camino. Para ello el Tuatara emplea una transmisión secuencial de siete velocidad por cortesía de CIMA integrada con un sistema Automac AMT. En SSC hablan de cambios de 100 milisegundos. Ni siquiera se cuanto es eso de corto. Evidentemente ofrecerá diferentes modos de conducción, desde la opción track más radical para circuito, como la sport y lift. Cada una presentará unos parámetros optimizados para suspensión, dirección, entrega de par, cambio y altura de carrocería.

image
image
image

Cuando el E-Type se presentó en con su pequeña mentira como el coche más rápido del mundo, tenía cierto sentido. 240 km/h en 1961 eran algo nunca visto antes en un coche de producción, pero eran algo alcanzable (ilegalmente) en carretera abierta ó en circuito. Hoy en día 500 km/h es una herramienta de marketing magnifica… y ya. A parte de Bonneville no se me ocurre otro sitio en el que poder poner a prueba de verdad toda esa potencia bruta del Tuatara. No se si tardar una décima de segundo menos en ir a comprar el pan compensarán los 1´3 millones que hay que desembolsar. Pero, ¿a quién le importa eso cuando se tienen 1´3 millones de sobra?

El récord mundial de velocidad para un coche de producción lo ostenta actualmente el Bugatti Chiron Super Sport 300+ tras alcanzar los 490,484 km/h. ¿Será capaz el Tuatara de batirlo? No se si podré dormir hasta saberlo. Mentira, si podré.

image

TE PUEDEN INTERESAR