Un Panoz Esperante GTR-1 en el Espíritu de Montjuïc 2019

Seguro que la mayoría de los aficionados que pasamos de los 20 años recordamos con cariño el Panoz Esperante GTR-1. Formaba parte de otra época preciosa de la resistencia, con las 24 horas de Le Mans por bandera. Hablamos de finales de los años 90, justo tras el Grupo C y al comienzo de la época moderna de Le Mans, con los prototipos LMP de estilo barqueta de carrocería abierta y los GT1 de la FIA.

El Esperante GTR-1 pertenecía a este último grupo. Su aspecto era brutal, con un larguísimo y magnifico morro que solo podía rivalizar con el poderío de su mecánica. El motor era un V8 fabricado por Ford y tenía una capacidad de 6.0 litros de mezcla de aire y gasolina, que rendía un máximo de 600 CV de potencia y 678 Nm de par.

En el campeonato americano se mostró competitivo, no así en el mundial, pero cuando acabó su vida útil, le pasó lo mismo que a todos los coches de competición. Unos se van a museos y otros a manos de ricachones. Por suerte, a la unidad que pudimos ver en el Espíritu de Montjuïc de 2019 le ocurrió lo segundo, por lo que lo aficionados podemos dar gracias a todos esos ricos con suerte que nos deleitan poniéndolos en pista, experimentando los que sentían los pilotos de la época, luchando de tú a tú contra otras monturas.

Si quieres saber más sobre el Panoz Esperante GTR-1, te recomendamos leer su historia.

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